Bienvenido seas peregrino…

 
 “Bienvenido seas peregrino”
te saluda la puerta de al-qazar…
Porque si eres de los que buscan
te invita contenta a pasar.
Pero si eres de los que dubitan
te avisa: “el camino no es por acá”.
 
Entra, no seas perezoso
¿tanto te vas a tardar?
Ya, deja los zapatos a un lado
y deshazte de todos tus miedos;
lo secretos que aquí se develan
en otro lugar no podrás hallar.
 
¿Aún temes lo que puedas conocer?
mira que la puerta no siempre estará abierta
te recomiendo dar un paso al frente
si ansias aprender la Verdad.
pero si eres un mero turista
mejor cálzate y vete a pasear.
 
Dime aspirante a lo No Conocido:
¿quieres dejar de ser uno más?
Lo has intuido desde muy lejos
y a mi entrada viniste a llamar.
Transgrede mi puerta y has el camino
¿No oyes al muezin que recita al-adhan?
 

Matuk.

Abu Babel cuenta una historia

¿Sabes pequeño Abdul? El pasado suele visitar mi cabeza y se comporta como un clavo porfiado;  tras ser golpeado por el persistente martillo, entra torcido en el material, agrieta la pared y la raja. Y es por esa fina hendidura donde salen los recuerdos atropellados y, si tenemos suerte, ordenados… ¡Pero te dije que era un clavo porfiado! Entonces me disculparás que mi historia sea realidad salpicada de ilusión, despues de todo eres un niño…

Te contaré la historia del Gran Sultán.

Bismillah ir-Rahman ir-Rahim

“Oh Tú, que nada se te compara

Que asciendes al sol por el Este donde dirigimos nuestras plegarias.

Oh Tú, que no nos revelas el propósito ni en nuestra hora postrera

Y sin embargo, llevas registro por medio de dos contadores.

Oh Tú, que a nada escapa Tú mirada

Y que provocas el ritmo de cada latido de nuestro corazón.

A Ti te buscamos en el día y en la noche

como nos enseño el Sello de los profetas.

Y a Ti únicamente te recordamos…

A tí te ruego me repongas un poco de vigor en mis pensamientos

y extiendas lo poco que me queda de memoria para la certera transmisión…”

El Gran Sultán ascendió al trono en momentos de una profunda transformación a nivel mundial. Y como toda transformación decisiva, no faltaban las moscas que revolotean sobre el azúcar: sentía que habia intrigas a su derecha pero, alhamdulillah también habían aliados a su izquierda. Y en tales circunstancias es muy dificil saber en quién confiar. Pero nuestro Sultán demostró capacidad de resolución desde muy pequeño; sus profesores daban credito de ello confirmandolo con juegos de ingenio y ecuaciones matematicas de extrañísima resolución. Y había nacido un lunes y sabes muy bien lo que eso significa…

Y pronto lo demostró en su mandato. Le había tocado en suerte sacar su califato de un duro trance promovido por la insaciable avaricia extranjera que todo desea y en nada repara y, además, de unificar un territorio donde la poca cohesión que existía entre sus ciudadanos se estaba debilitando por sectores revolucionarios que , en su afán de progreso, habían desvirtuado la esencia misma del imperio. Y así estaban las cosas pequeño, no fue fácil la tarea que le había concedido Allah a nuestro Gran Sultán.

-¿Y que más sucedió Abu Babel? Cuentame por favor…-.

-Es que aquí niñito mío, no se si el relato es ilusión o verdad.-

-No importa Abu Babel, termina la historia para que en sueños yo defiensa mi califato…-.

-Y lo bien que lo harás… InshAllah.-

Luego de muchos años de trabajar por una paz externa e interna, Allah le concedió la magnifica victoria de unificar las almas de sus creyentes. Su genio político junto a su sensibilidad y calidad humana hicieron que tanto poder no lo mareara y perdiese el timón de semejante barco! Porque muy bien sabes que el poder corrompe y más si puedes convertirte en el califa de medio mundo. La cuestión es que no solo las aguas se sosegaron y las revueltas cesaron, sino que fue una época dorada en el resurgimiento de los conocimientos y las artes: miles de mezquitas se construyeron! Sin contar las escuelas, los museos, las universidades, los turuk, hospitales, plazas, caminos, puerto y muchas cosas más…

-¿Cómo en la época del califa Al-Mamun?-

-Más…-.

-Oh…!-.

-Sí, oh-.

Cuando una nación crece con tanto vigor y su gente está contenta, siempre surgen malintenciones de los extraños. Y eso fue lo que sucedió. Luego de unos cuantos años volvieron las intrigas y las envidias; pero esta vez se sumaron las restricciones en las rutas comerciales, las amenazas de invasiones y nuevamente las revueltas internas promovidas desde el extranjero. Y a todo esto sumarle un extraño señor de aspecto siniestro que pedía a gritos le favorezcan con la venta de un país a cambio de mucho dinero… Un ser realmente espeluznante y doy gracias a Allah por no brindarme el recuerdo de su feo nombre… Y por supuesto que nuestro Sultán se negó. Una y mil veces se negó. Y también hizo nuevamente todo lo que estuvo a su alcance, pero lo cierto es que ya no era tan joven como antes y prácticamente aliados no le quedaban porque una vez disuelto el califato, serían muchos los que se beneficiarían de ello. Cuando el queso es enorme y delicioso, hasta las ratas de los lugares más remotos vienen por una tajada… Y eso debes aprenderlo muy bien pequeño Abdul: Cuando eres próspero en la vida muchas personas te adularán y querrán tu amistad. Pero si eres pobre, como ahora lo somos, solo te tendrás a ti mismo, ¿entiendes?.

Yo presencié parte de esta historia y cuando me llega el recuerdo y quiero transmitírtelo, siento que una piedra pasa por mi garganta. Solo puedo decirte que fueron muy tristes esos momentos de crisis nacional y muchos nos ahogamos en la impotencia misma de no saber cómo actuar, cómo ayudar a nuestro Sultán. Porque lo amábamos: era nuestro consejero, nuestro emperador, nuestra guía política y nuestro ejemplo para perfeccionarnos como personas… Ciertamente él era el califa de los creyentes.

-Abu Babel ¿Porqué lloras?-

-Porque éste es ese instante, hijo mío, en que la hendidura de la pared se abre completamente y se libera la magia junto al recuerdo…-.

-No estés triste, si quieres no me cuentes más la historia y vayamos a jugar-.

-A veces no se a quién cuento historias: si a ti o a mi. Vamos a jugar-.

Yasmin Matuk.

Your heart, our heart.

 

“Your heart has the extraordinary quality of making something big, huge and enormous into something tiny. Something tiny and unimportant, great and big. Something distant, to bring it close to you. Something close to you that is imprisoning, to throw it back, throw it away. You can do that with the heart, you cannot do it with the limbs. This is what we have. This is our tool. It is with this that we can move forward. And see clarity, see what to do. The thing will open before you like the very essence of everyday-ness unfolds—like you breath, then the things will come and they will open before you in a way in which there is no doubt. You will know exactly where to go. The things will come with clarity.”

Shaikh Umar Ibrahim Vadillo.

(The future of Islam).

 

La ilaha ila’llah wa alhamdulillah wa shukrulillah.

Sobre el gran Sultán otomano.

“Yo no puedo vender un solo palmo de terreno puesto que no me pertenece a mí sino a mi pueblo. Mi pueblo obtuvo este Califato luchando por él con su sangre y lo ha fertilizado con sus huesos. Y de nuevo lo cubriremos con nuestra sangre antes de permitir que se nos arrebate… La Osmaniyya no me pertenece a mi, sino a la gente… Que estos se ahorren sus millones. Cuando mi Imperio sea dividido podrán conseguir Palestina gratis. Pero lo único que podrá ser dividido será nuestro cadáver. Jamás toleraré una vivisección”.

 

Replica dirigida al líder sionista Theodor Herzl frente a su insistente pedido de obtener Palestina a cambio de “regularizar las finanzas del Estado Otomano”.

 

Ciertamente el Sultán Abdulhamid II no solo fue el emperador de los otomanos, sino también el califa de los creyentes y un hombre recto que no se doblegaba ante el poder monetario de las corporaciones bancarias. 

 

 

“Abdulhamid II Khan took a shaykh from the Darqawi Tariqa to the great consternation of his enemies who feared their spiritual contract. The treachery and historical dishonour of his enemies confirm the wisdom of the Khalif’s Sufic allegiance.”

 

Sultaniyya. Shaikh dr. Abdalqadir As-Sufi with Prof. Mehmet Maksudoglu and Shaikh Umar Ibrahim Vadillo.

 

Gloria al gran Sultán Abdul Hamid II.

ℂ⋆

Tariqa Mawlevi.

Había un amo kafir que tenía un esclavo musulmán y el esclavo musulmán iba andando por la calle con su amo y pasaron por la mezquita. Y el esclavo le dijo, “por favor, déjame entrar un momento en la mezquita para hacer dos rakats.” Y el kafir dijo, “yo esperaré fuera. Ve y haz tus dos rakats.” Entonces él entró en la mezquita, pero no salía, no salía y no salía, hasta que el kafir asomó la cabeza en la mezquita, y dijo, “sal de una vez.” Y oyó al esclavo decir, “no puedo salir, esto está más allá de nuestro vínculo.” Y el kafir dijo, “no te creo. ¿Quién te impide salir?”. El musulmán dijo, “el mismo que a ti te impide entrar”. 

Maulana Jallaludin Rumi fundador de la tariqa Maulewi y uno de los más grandes maestros de tasawwuf en la historia del Islam.

Esto es lo que a los kufar les da miedo. Les da miedo que no vayamos a salir, y saben que por su miedo, ellos no pueden entrar. La victoria está con los musulmanes. El establecimiento del califato estará en las manos de la gente que ama a Allah, no por un ejército con espadas sino por el apasionado amor y el anhelo de una gente que ama a Allah. 

“… hay un mensaje especial para los amantes de Allah en el Masnawi y esto es que tú eres inconquistable y el mundo te pertenece, los dos mundos te pertenecen.”

Shaikh dr. Abdalqadir As-Sufi, fragmento del Discurso de la Tariqa Mawlevi.

Fikr: Reflexión.

“La más noble y mejor de las asambleas (maÿlis) es sentarse con la reflexión para recorrer los dominios del Tawhîd.”

Al-Yunaid.

Reflexión: Fikr.

Shayj Ibn ‘Ata-illah ha dicho en su Hikam: “Fikr es el viaje del corazón en el reino de lo-otro”.

Fikr es la lámpara del corazón: cuando se extingue, el corazón se queda sin luz. Hay dos clases del fikr: el fikr de la confirmación y el Iman, y el fikr del testimonio y la visión. El primero es para la gente de indagación, el segundo es para la gente de visión y percepción interna.

“Hay signos en el horizonte y en el yo”: La primera reflexión ha de ser la identificación de la Unidad de Allah en la creación y el reconocimiento de Su Mandato en el cosmos. La segunda reflexión debe consistir en una mirada profunda al yo humano, la unidad de sus miembros, la jerarquía de sus facultades, la inmutabilidad del núcleo de consciencia y la inaccesibilidad del “yo”. La tercera reflexión tiene lugar en jalwa, en la fase más profunda de muraqaba: vigilia. Aquí es donde ocurre la dislocación del “locus” del observador ante la verdad de nuestra incapacidad de verle a El, al tiempo que se diluye en el poder de Su testimonio de nosotros.

Dhikr es sensorial; fikr es significado. Dhikr es externo; fikr es interno.

Hay tres cosas esenciales en el viaje hacia Allah. Fikr es la segunda.

 

Shayj Abdalqadir As-Sufi. Los cien pasos.

El error del Perennialismo

“Qué hay aparte de la verdad excepto la desviación”.

Surat Yunus, 32.


El siguiente artículo corresponde al libro “La desviación esotérica del Islam” escrito por el shaikh Umar Ibrahim Vadillo.

El objetivo de difundir parte de este trabajo es salvar los malentendidos que suelen acarrear las interpretaciones erróneas de conceptos y conceptualizaciones insertas en el análisis de las religiones comparadas; confusiones desviadas y relacionadas con otros dogmas ajenos al Islam; donde éste, el Dîn de Allah, fundamenta toda su legislación en base a la Revelación dada al profeta Muhammad sal-la allahu ‘alaihi wa sal-lam .

Considero que es importante falsear o refutar científicamente cualquier escrito paradigmático que haga surgir dudas o incomprensiones; cualquier gnosis que sea comparada a nuestro Dîn y busque un punto de aproximación, cualquier  semejanza a una “doctrina de unidad eterna” que erroneamente sea imputada a todos los libros revelados son, a su vez, graves ofensas que alteran el sentido y finalidad original de la Guía Divina indiscutible y descendida teleológicamente en  beneficio de toda la humanidad.

Y, ciertamente, todo argumento o tesis inspirado tanto en la philosophia perennis, en los costumbrismos anacrónicos o en filosofías espontáneas sin base bibliográfica o cadena de transmisión; son repudiables y condenables debido a que el objetivo último de esas técnicas de desconocimiento es alejar de la Verdad al creyente y al buscador; desorientarlo e implantarle una duda sistemática que promueve el desinterés hacia el único conocimiento y, finalmente, un interés creciente por el ocultismo y la desviación. 

En palabras del shaikh Ibn Arabi (ra): “todo lo que se opone a la realidad de la Sharîa es mentira”. Si bien cada persona se establece su propia sharîa de acuerdo a sus vivencias, espectativas e intereses; los musulmanes seguimos nuestra propia sharîa que es toda misericordia e iluminación porque proviene del Mejor y el Más Amado por todos los hombres. La ley de ellos es pura crueldad, egoismo, ilusión y competencia. La nuestra es un faro de luz que acompaña el paso de los caminantes que aspiran a transitar el Sendero Recto.

Roguemos a Allah que nos guíe siempre a Su única ciencia y que ninguna de estas filosofías distorsionadas y perennalistas nos alejen del amparo de Su Verdad.

La ilaha ila’llah, wah’dahu la sharika’lah. Lahu’l mulku wa lahu’l hamd, wa huwa ala kulli shay’in qadir.

Yasmin Matuk.

Perennialismo:

El término ‘filosofía perenne’ fue acuñado por Leibniz pero fue popularizado por Aldous Huxley, según el cual dicho término se relaciona con un interés primario “por el uno, la Realidad divina sustancial al mundo múltiple de cosas, vidas y mentes.  Pero la naturaleza de esta Realidad una es tal que no puede ser aprehendida directa o inmediatamente excepto por aquellos que han escogido cumplir con ciertas condiciones, haciéndose puros de corazón, amantes y pobres de espíritu”.
 
La idea de la Filosofía Perenne es anterior a este siglo.  Originalmente describió la universalidad y uniformidad de proceso del conocimiento directo de Dios, a través de la idea de ‘iluminación’ particular a sus mismos proponentes, que veían presente en todas las religiones y caminos espirituales.  Esta idea de iluminación está basada en la experiencia personal y momentánea de la ‘union con Dios’ o ‘unión con la Mente Divina’ o una variedad similar de ideas.  La Filosofía Perenne atestigua la necesidad de regresar a una forma de religión ‘primordial, singular y eterna’ o a la ‘realidad perfecta’ de Dios o la mente Universal, o cosas por el estilo.  Y esa religión es la ‘sophia perennis’ que dicen que siempre ha existido en el mundo, inalterada, antes y después del Islam.
 
La sophia perennis es una filosofía, sostienen sus partidarios, que reaparece, resurge y se renueva a sí misma en todo tiempo, atravesando un amplio espectro de recipientes interculturales o religiones tales como el cristianismo, el hinduismo, el Islam, incluyendo otros caminos espirituales como la masonería.  Naturalmente dicha idea está llena de teorías y creencias en conflicto y opiniones constantemente en cambio respecto a casi todo, lo que hace de la idea de filosofía perenne una idea bastante abierta. 
 
René Guénon suscribió la idea esotérica de ‘sophia perennis’ en su doctrina de la Tradición.  Parafraseándolo: 
 
“El principio fundamental es que hay una Tradición Primordial que siempre está presente y es común a todas las tradiciones particulares.  Todas las formas tradicionales particulares, que son adaptaciones peculiares a ciertas épocas o ciertas mentalidades, se originan de la Tradición Primordial.  Estas diferentes formas tradicionales particulares son las que se llaman tradición china, tradición cristiana, tradición islámica, etc.  Todas las formas religiosas corresponden a un número equivalente de rostros de la Tradición Primordial, que es el Centro de todas ellas.  Cada una se legitima por su relación con el Centro.  Esta noción de Centro es asimismo muy importante para la ciencia tradicional y es inseparable de la noción de interioridad y secreto (lo esotérico).  La idea de Tradición implica asimismo la existencia de una cadena formada por los ‘iniciados’ que sostienen el conocimiento esotérico que nadie más conoce.  Toda religión tiene un lado esotérico y un lado exotérico.  Otro aspecto de la Tradición es su lenguaje particular, que es un lenguaje simbólico”.
 
El simbolismo resulta central para el perennialismo.  De acuerdo a esta visión, los símbolos del lenguaje humano se repiten a lo largo de las épocas por personas de todas las razas, géneros, culturas y creencias religiosas.  El perennialismo junta las palabras del sufi, del zen o del budista mahayana, del gurú hindú, del taoísta, el hindú y el místico cristiano para formar una descripción de lo que ellos entienden que es una experiencia ‘perenne’.  Se refieren a esta experiencia como sigue: “El ser eterno inmanente se realiza como uno con el principio absoluto de toda la existencia, y el destino último de todo ser humano es descubrir este hecho por sí mismo”.
 
Frithjof Schuon nos dio abundantes definiciones de la sophia perennis:
 
“. la scientia sacra o filosofía perennis, esa gnosis universal que siempre ha existido y siempre existirá”.  (1)
 
También escribió:
 
“A lo largo de nuestros trabajos, hemos tratado de la religión perenne, explícita o implícitamente, y en conexión con las diversas religiones que por un lado la velan y por el otro le permiten brillar a través de las mismas, y creemos que hemos dado una exposición suficiente y homogénea de esta Sophia universal y primordial, a pesar de nuestra discontinua y esporádica manera de referirnos a la misma.  Pero es del todo evidente que la sophia perennis es inagotable y no tiene límites naturales, incluso en una exposición sistemática como la del Vedanta.  Además esta cualidad sistemática no es ni una ventaja ni una desventaja; dependiendo del contenido, puede ser lo uno o lo otro.  La verdad es bella en todas sus formas.  De hecho, no hay gran doctrina que no sea un sistema, y ninguna que se exprese a sí misma de un modo exclusivamente sistemático”.  (2)
 
Asimismo escribe:
 
“Luego de lo que acabamos de decir, podría preguntarse si la sophia perennis es un ‘humanismo’.  La respuesta sería en principio ‘sí’, pero de hecho debe ser ‘no’ puesto que el humanismo en el sentido convencional del término exalta de facto al hombre caído y no al hombre en tanto tal.  El humanismo de los modernos es en la práctica un utilitarismo para el hombre fragmentario.  Lo que se pretende es que uno sea tan útil como sea posible a una humanidad tan inútil como es posible.  En cuanto a una antropología integral, pretendemos, precisamente, dar cuenta de la misma en este libro”.  (3)
Después de la muerte de Schuon, Sayyed Hussein Nasr se ha convertido en la figura más comprometida en su devoción de propagar las enseñanzas de Schuon.  Sophia Perennis fue el nombre de la Revista de la Academia Imperial Iraní de Filosofía, publicada en los años 1970 durante los días del Shah y dirigida por Sayyed Hussein Nasr.
 
Le Gai Eaton, un sufi perennialista guenoniano, escribió:
 
“El Islam … afirma por implicación una relación particularmente directa con esta ‘filosofía perenne’, toda vez que se define a sí mismo como la revelación final de un mensaje intemporal que se le ha ‘recordado’ a la humanidad una y otra vez por parte de incontables ‘mensajeros de Dios’.  El Qur’an reconoce sin ambigüedad que las leyes y las prácticas de las diferentes cristalizaciones del din al-fitrah han diferido entre sí de acuerdo al tiempo y lugar, pero la verdad de la Unidad Divina y los principios decisivos que se derivan de la misma no cambian, no han cambiado y no pueden cambiar.  La doctrina de la Unidad es única, tal como lo dice. Todo lo demás es ilusión”.  (4)
 
Michel Valsan, también guenoniano, escribió:
 
“La doctrina islámica es formal en cuanto al punto de que todos los Mensajeros Divinos han traído esencialmente el mismo mensaje y que todas las tradiciones son en esencia una . En lo que respecta a la forma islámica de tradición la misma está en cualquier caso esencial y originalmente basada en al doctrina de la Identidad Suprema .”  (5)
 
John Esposito es uno de aquellos maestros de las religiones comparadas que pretende reformular el Islam.  Tan atrevida posición como la de Esposito no podría sostenerse si no fuera por la colaboración explícita de ciertos musulmanes.  Hay una campaña para promover la discusión y el diálogo cristiano-musulmán en todo el mundo.  Uno de los principales personajes es el famoso perennialista y profesor de Estudios Islámicos en la George Washington University, Sayyed Husein Nasr, el más renombrado estudiante de Frithjof Schuon, a su vez estudiante de René Guénon.  Sayyed Hussein Nasr escribió la introducción al último libro de Shaykh Hisham Kabbani, presidente y fundador de la AsociaciónHaqqani de América y el principal khalifa de Shaykh Nazim al-Haqqani.  Otro colaborador de Esposito es el cardenal Keeler, un católico romano igualmente involucrado en el diálogo islámico-católico que llegó a su punto cumbre en el Servicio Interreligioso para la Paz en Assisi, conducido por el papa Juan Pablo II en 1986.  El más distinguido entre los participantes fue el Gran Mufti de Siria, Shaykh Ahmad Kuftaro, quien junto con su socio Keeler es un defensor apasionado de dicha clase de celebraciones.  Sin duda el punto más alto de su relación se dio cuando, en compañía del cardenal Lucas Neves, rezaron el Ave María (“Santa María, Madre de Dios .”).
 
La doctrina de la ‘Unidad de creencia en Dios en todas las religiones’
 
De acuerdo a esta doctrina, todas las religiones adoran en verdad al mismo dios.  Dios es un símbolo que es común a todas las religiones y cada una ofrece una perspectiva diferente, cada una de las cuales es igualmente aceptable y válida.  De aquí se sigue la idea de la ‘unidad de creencia en Dios en todas las religiones y caminos espirituales’.
Para nosotros, esto es falso.  Los kuffar no adoran lo que nosotros adoramos.  La doctrina de la ‘unidad de la creencia en Dios presente en todas las religiones y caminos espirituales’ no es una doctrina sufi.  Ésta es una desviación seria basada en el perennialismo, claramente opuesta a lo que Allah dice en el Qur’an:
 
Di: ‘¿Oh Kafirun!
Yo no adoro lo que vosotros adoráis
Y vosotros no adoráis lo que yo adoro.
Ni adoraré lo que vosotros adoráis
Ni adoraréis lo que yo adoro.
Vosotros tenéis vuestro din y yo tengo el mío’.
 (Al-Kafirun, 1-6)
 
Esta falsa doctrina es un ataque a la integridad del Islam.  Cuando esta doctrina se aplica a cualquier religión ocasiona un proceso gradual de esoterización, convirtiendo la religión en una ‘sophia perennis’.  Cuando se la aplica al Islam, esto equivale en el primer paso a ‘cristianizar el Islam’, es decir, reducir el Islam a la condición impotente del cristianismo.  Esto gradualmente transforma y corrompe la Ley por medio del método esotérico, haciendo de aspectos clave de la misma aspectos no esenciales y sustituyéndolos finalmente por formulaciones nihilistas y pragmáticas.  Aunque no es algo esencial al esoterismo, éste abre las puertas a un ecumenismo, como sugirió Sayyed Hussein Nasr:
 
“Si acaso, los debates teológicos de las últimas décadas entre el Islam y el Cristianismo demuestran claramente que, repitiendo un dicho de Frithjof Schuon, un acuerdo completo entre las religiones no es posible en la atmósfera humana sino sólo en la estratosferaDivina.  Además, a fin de que el ecumenismo sea eficaz, es decir, para que logre una unidad interna sin hacer injusticia a la diversidad de las formas externas reveladas por el Cielo, no puede sino ser un ‘ecumenismo esotérico’ (6).  Si recordamos que en el ambiente del cristianismo el esoterismo se halla en la santidad y en el Islam la santidad se halla en el esoterismo el que se encuentra ante todo en el sufismo”.  (7)
 
Resulta innecesario decir que la sugerencia de que el sufismo es un esoterismo es absurda, y que el ecumenismo no es un asunto islámico.  No obstante ello, hay un modo general de pensar a la base del ethos moderno que afecta a todo el mundo, sean conscientes de ello o no.  En el ambiente actual de pensamiento es bastante fácil convencer a la gente que la manera de resolver nuestra crisis mundial pasa por la tolerancia religiosa, sin importar cuán irrelevantes se hayan vuelto las religiones.  Ahora, a un musulmán que diga que las doctrinas del Vedanta o del budismo mahayana son incomparablemente inferiores al Islam se le pide que reevalúe su criterio, sobre la base de que ha juzgado usando estándares que ha adquirido del Islam, y por tanto su conclusión era inevitable o, para ser claros, sobre la base de que su conclusión estáprejuiciada.
 
Aceptar este modo de ver las cosas es aceptar la existencia de un punto de referencia que está por encima del Islam y a partir del cual podemos juzgar todas las religiones, incluyendo el Islam.  Y desde dicho punto de referencia, y esto es lo que se espera, podemos ver que todas ellas son ‘esencialmente lo mismo’.  Todo lo que uno necesita hacer es desligar los elementos esenciales y comunes de los elementos no esenciales y particulares: lo esotérico de lo exotérico.  De acuerdo a esta visión, no sólo puede incluirse a los cristianos y los judíos (la gente del Libro) sino toda religión y camino espiritual; sólo depende del grado de abstracción no prejuiciado que se aplique.  Esta idea frecuentemente se expresa como la unidad de a creencia en Dios en todas las religiones.
Todo este asunto está notablemente señalado por lo que Allah ta’ala dice en el Noble Qur’an:
 
Él es Quien ha hecho descender sobre ti el Libro.
Algunas de sus ayats son precisas [muhakamat],
y son la Madre ['umm] del Libro.
Y otras son metafóricas [mutashabihat].
Aquellos con una desviación en sus corazones
siguen lo metafórico, con ánimo de discordia,
buscando su significado interior.
Nadie conoce su significado interno sino sólo Allah.
Los arraigados en el conocimiento dicen:
‘Creemos en él.  Todo procede de nuestro Señor’.
Pero sólo prestan atención los inteligentes.
 
( Al-i-Imran, 7) (8)
 
Alguna gente ha tratado de usar las ayats metafóricas para sugerir la existencia de una información misteriosa en el Qur’an y por lo tanto establecer un corazón oculto o ‘umm al Qur’an’, el cual sólo es accesible a una clase especial de personas.  Los musulmanes están protegidos contra este error por un poderoso Tawhid.  El mismo se compone de dos elementos: “No hay dios sino Allah”, lo que implica que no adoramos ninguna deidad salvo Allah, con exclusión absoluta de cualquier otra cosa que Él.  Y asimismo: “Muhammad es el Mensajero de Allah”, lo que significa que a fin de creer en Allah necesitas aceptar a Muhammad como el Último mensajero de Allah.  SI NIEGAS UNA PARTE NIEGAS LA OTRA.  La gente que dice otra cosa son kuffar.  No hay duda al respecto.
 
Islam es la única religión aceptable a Allah.  Todas las demás religiones han sido abrogadas, y para sus seguidores es obligatorio aceptar a Allah y a Su Mensajero.  Llamamos a los kuffar a creer en la unidad de Allah justamente porque han abandonado esta creencia.  Han abandonado las enseñanzas originales de los profetas, que indicaban la venida del Mensajero de Allah, como se declara en el Qur’an.  Llamamos a los kuffar a aceptar este Tawhid y no otro, puesto que las demás religiones ya no tienen un Tawhid completo.  Ibrahim no fue judío ni cristiano, sino musulmán.  Aceptar las creencias de todas las religiones es como no aceptar a ninguna de ellas, al igual que los modernistas que dicen que defienden los madhhabs pero en realidad los niegan y hacen uno nuevo.
 
La Shahada es la base de nuestro Din.  Esto no es negociable.  No podemos aceptar la más mínima modificación a esto.  Es algo que debemos defender con todos nuestros medios.  Si no lo hacemos, el Islam se escapará de nuestras manos.  Cualquier sugerencia de que el Tasawwuf o Sufismo ofrece una visión diferente del Tawhid, ya sea oculta o de naturaleza superior, es una declaración falsa.  Hay gente que está promoviendo estas ideas de perennialismo y comparativismo religioso con un gran número de medios.  La mayoría de ellos son kuffar. Debemos desligarnos de esta gente y denunciarlos.  Algunos usan el Tasawwuf para introducir estas ideas en el Islam.  Debemos denunciar su validez y la gente de la que se acompañan.
 
Hay una buena razón para ser meticulosamente duro contra el perennialismo.  Mucha gente en el mundo está trabajando muy duro usando su filosofía para inventar una nueva religión.  Su objetivo último es reformular el Islam como una doctrina políticamente dócil, con pseudo-problemas cuidadosamente diseñados y un remordimiento puritano paralizante.  Saben en lo profundo de cada uno de ellos que el Islam no puede ser vencido, por lo que están tratando de suavizarlo.  Lo que se ha visto anteriormente es su doctrina, y está notablemente extendida.
No hay mayor mal que mentir respecto a Allah.  Allah dice en el Qur’an:
 
¿Quién podría hacer mayor injusticia que aquel
que inventa mentiras contra Allah
extraviando a los hombres sin tener ningún conocimiento?
Allah no guía a la gente injusta. 
 
( Al-An’am, 145).
 
 
 

Notas:

(1).  Frithjof Schuon, Understanding Islam, World Wisdom Books, 1998, Prefacio.

(2).  Frithjof Schuon, Survey of Metaphysics and Esotericism, World Wisdom Books, 1986, Prefacio.

(3).  Frithjof Schuon, To Have a Center, World Wisdom Books, 1991, Prefacio.

(4).  Charles Le Gai Eaton, in Nasr, Seyyed Hossein Islamic Espirituality: Foundations.  N.Y., 1991.  pp. 358-377 (artículo completo).

(5).  El escritor europeo musulmán Michel Valsan en L’Islam et la Fonction de René Guénon, París, 1984.

(6).  Ver F. Schuon, Christianity/Islam-Essays on Esoteric Ecumenism, tr. G Polit, Bloomington, IN, 1985.

(7).  Seyyed Hossein Nasr, Islamic-Christian Dialogue-Problems and Obstacles to be Ponderes and Overcome, en The Muslim Worldvol. 88: números 3-4, Julio de 1998, Hartford, CT, p. 220.

(8).  Hay ayats muhakamat y ayats mutashabihat.  Las ayats muhakamat contienen juicios legales y son la ‘umm o esencia del Qur’an.  En otras palabras, el núcleo espiritual de la Revelación está en la legalidad en sí misma.  Las ayats mutashabihat contienen clarificaciones metafóricas.